Si alguien de la familia envejece se lo dirá, si alguien llega de visita inesperada, o en una llamada telefónica, también lo expresará, si una mujer tiene un escote, y otras más. A veces no saluda, yo le recuerdo, no lo hace por mal. Y si correcto, pasa por mal educado, o por grosero. Pero siempre dirá la verdad, es absolutamente transparente, honesto.
Con mucha dificultad ya entiende el doble sentido en la cotidianidad, no fue fácil. Frente a la circunstancia mostraba cara de no entender que pasaba, y yo le explicaba si era un chiste, si era un juego, o lo que fuera.Pero sí logra captarlo, aunque no siempre lo expresa.
Aquello fue todo un cambio, un gran avance.
No hay comentarios:
Publicar un comentario